Inicio > General, mantenimiento industrial, Rodamientos > Ingeniería Mecánica: ¿Por qué fallan los rodamientos?

Ingeniería Mecánica: ¿Por qué fallan los rodamientos?

De todos los rodamientos en uso, sólo un pequeño número de ellos falla. La gran mayoría de los rodamientos sobreviven a la maquinaria o al equipo. El fallo de un rodamiento se puede producir por muchas razones, como el hecho de soportar cargas mayores de lo previsto, el empleo de obturaciones ineficaces o ajustes demasiado apretados que originan un juego interno demasiado pequeño del rodamiento, etc. Cada uno de estos factores produce su propio tipo particular de daño y deja su propia huella en el rodamiento. Por consiguiente, en la mayoría de los casos, examinando un rodamiento dañado se puede determinar la causa del daño y en base a esta determinación, se pueden tomar acciones preventivas que eviten su repetición.

Del pequeño número de rodamientos que fallan, alrededor de un tercio “mueren” de vejez, es decir, por fatiga de las superficies en contacto, mientras que otro tercio falla como consecuencia de una lubricación deficiente, y el resto falla principalmente como resultado de la entrada de contaminantes en el rodamiento debido a daños de manipulación o errores de montaje.

No obstante, el patrón varía dentro de los diferentes sectores industriales. Por ejemplo, en la industria papelera, las deficiencias de lubricación y la contaminación son las causa principales de los fallos, no la fatiga.

¿Cómo comienza el fallo de un rodamiento?

El periodo que transcurre hasta la aparición del primer síntoma de fatiga del material es función del número de revoluciones que ha efectuado el rodamiento, la magnitud de la carga, la lubricación y la limpieza del lubricante. La fatiga es el resultado de esfuerzos de cizallamiento que aparecen cíclicamente inmediatamente por debajo de la superficie que soporta la carga. Después de cierto tiempo, estos esfuerzos originan grietas que se extienden gradualmente hasta alcanzar la superficie. A medida que los elementos rodantes que componen el rodamiento van avanzando y pasando sobre las grietas, se produce el desprendimiento de fragmentos de material y este hecho se conoce con el nombre de desconchado. El desconchado va aumentando progresivamente en extensión y con el tiempo, hace que el rodamiento quede inservible. La anterior descripción se refiere a la fatiga que comienza justo por debajo de la superficie.

El desconchado inicial generalmente es muy leve. No obstante, el aumento de los esfuerzos en los bordes y los fragmentos transportados por el lubricante en circulación hacen que el área desconchada se propague. Este tipo de daño en los rodamientos es un proceso de degradación relativamente largo que hace notar su presencia por el aumento del ruido y las vibraciones, alertando al usuario con suficiente anticipación para que cambie el rodamiento antes de que falle totalmente. Las fotos que aparecen a continuación muestran las etapas progresivas del desconchado.

Fases progresivas del desconchado

Cuando las grietas se forman sobre la superficie y crecen en el interior del material, la fatiga está muy próxima . Todas las superficies de los diversos elementos que forman el rodamiento contienen entrantes y salientes microscópicos. La fatiga superficial se considera que comienza cuando los picos de las superficies se ponen en contacto entre sí, quedando sujetas a una intensa deformación plástica que da lugar al comienzo de la formación de la grieta.

Cuando la película de aceite tiene el espesor adecuado en relación en relación con la rugosidad de la superficie, la posibilidad de que se produzca la fatiga superficial es bastante remota. Sin embargo, cuando la carga supera el límite de carga antes de la fatiga, la fatiga normal del material se puede producir tarde o temprano.

Cambiar con cuidado

Los rodamientos están diseñados para condiciones de funcionamiento muy específicas. Con demasiada frecuencia, se efectúan cambios que implican el uso de un lubricante diferente, mayores velocidades de las máquinas, mayores cargas, modificaciones en los sistemas de lubricación, etc. sin prever los posibles efectos negativos de estos cambios. Por tanto, cada vez que se cambie un rodamiento, no se debe efectuar ningún otro cambio que pueda afectar negativamente su funcionamiento.

Extracto del “Manual SKF de mantenimiento de rodamientos”.

Un saludo

mecantech@gmail.com
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: